jueves, 24 de mayo de 2012

MAL GENIO INFANTIL

El niño y los clavos

Un cuento para controlar el mal genio en los niños

Había un niño que tenía muy, pero que muy mal carácter. Un día, su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma, que él clavase un clavo en la cerca de detrás de la casa.
El primer día, el niño clavó 37 clavos en la cerca. Al día siguiente, menos, y así con los días posteriores. Él niño se iba dando cuenta que era más fácil controlar su genio y su mal carácter, que clavar los clavos en la cerca.

Finalmente llegó el día en que el niño no perdió la calma ni una sola vez y se lo dijo a su padre que no tenía que clavar ni un clavo en la cerca. Él había conseguido, por fin, controlar su mal temperamento.
Su padre, muy contento y satisfecho, sugirió entonces a su hijo que por cada día que controlase su carácter, que sacase un clavo de la cerca.

Los días se pasaron y el niño pudo finalmente decir a su padre que ya había sacado todos los clavos de la cerca. Entonces el padre llevó a su hijo, de la mano, hasta la cerca de detrás de la casa y le dijo:

- Mira, hijo, has trabajo duro para clavar y quitar los clavos de esta cerca, pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca. Jamás será la misma.

Lo que quiero decir es que cuando dices o haces cosas con mal genio, enfado y mal carácter, dejas una cicatriz, como estos agujeros en la cerca. Ya no importa tanto que pidas perdón. La herida estará siempre allí. Y una herida física es igual que una herida verbal.

Los amigos, así como los padres y toda la familia, son verdaderas joyas a quienes hay que valorar. Ellos te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte.

Las palabras de su padre, así como la experiencia vivida con los clavos, hicieron con que el niño reflexionase sobre las consecuencias de su carácter. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Autor: desconocido

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5 comentarios:

Olga dijo...

Me ha encantado, y hay más adultos que deberiamos aprender de ello. Un saludo y mucha suerte en tus propósitos!

Sara Tarrés Corominas dijo...

Muy buen recurso, me ha parecido fantástico. A través de los cuentos podemos enseñar tantas cosas ... Gracias por el recurso, lo tendré en cuenta.
sara Tarrés.
http://mimamapsicologainfantil.blogspot.com.es

Montse Garcia dijo...

Gracias a ambas por vuestros comentarios. He decir que es un cuento que se puede usar para gente de todas las edades y condición. Yo lo he leído a adultos y también a niños y funcionó muy bien en ambos casos.
A mí también me dió mucho que pensar ;-))))

Un saludo
Montse

Fco. Isaac Quirós dijo...

Me ha encantado el cuento Montse, además se lo voy a leer a un paciente mio de 9 añitos con TDAH.....para que reflexione en consulta conmigo!!!!!! Muchas gracias por estos materiales guapa!!!

Montse Garcia dijo...

Hola Fco,

Sí, es un cuento fantástico que publiqué hace tiempo y ya que voy a utilizarlo pronto en mis clases de Inteligencia Emocional para niños he decidido relanzarlo para quien no lo conociera.

Un beso
Montse