martes, 5 de junio de 2012

RABIETA INFANTIL

LAS RABIETAS DE JAVIER

Montse García

Ejemplo de intervención conductual para reducción de conductas operantes.

"Javier tiene 8 años y un comportamiento que sus padres no pueden controlar. Constantemente tiene rabietas, llantos y no tiene control sobre sus acciones.
Durante el último año ha vivido con sus abuelos a causa del trabajo de sus padres. Actualmente vuelve a vivir con sus padres pero ahora se comporta muy mal, a sus padres les resulta difícil negarle lo que quiere porque cuando lo hacen, él se tira al suelo, llorando, pataleando y rompiendo todo lo que tiene a mano.
La madre dice que en casa de los abuelos lo mimaban mucho y que en ese tiempo empezó a ir mal en el colegio. Ahora quieren educarle pero no saben que hacer porque no pueden soportar y manejar sus rabietas. El niño además se pone tan colorado y suda tanto que sus padres temen que le pase algo.
El niño grita y patalea por casi todo, si la comida no le gusta, tira el plato, el vaso, los cubiertos, grita como un loco y se tira al suelo. Cada día le tienen que comprar un juguete de ordenador para que no monte un escándalo.
Cuando no quiere ir al colegio empieza a pegar patadas a su cuidadora y ella al final le permite que se quede en casa.
Sólo quiere comer chuches y chocolatinas y pasarse el día jugando al ordenador. Si no le dan la ropa que él quiere, se enfada, se pone a llorar, muerde la ropa y a todas las personas que están a su alrededor.
Javier es un niño inteligente sin datos en su historia que señalen otros problemas que no sean los que presenta actualmente.
La excesiva permisividad de sus abuelos que han complacido cada uno de sus caprichos parece el antecedente de la conducta actual del niño. Ahora no tolera la más mínima frustración y necesita ayuda para corregir los excesos y defectos conductuales y adaptarse a una vida normal pudiendo asumir y cumplir las normas que requiere su educación.
Los padres acuden a una psicóloga para que ésta les ayude a saber cómo actuar. Asimismo los padres se comprometen a colaborar con el profesional y seguir todas las indicaciones que ésta les dé".

Tras la recogida de datos en la entrevista, después de estudiar los autoregistros que completó la familia pasamos a analizar todos los datos de los que disponemos.

El objetivo que nos fijamos es la reducción de tres conductas muy determinadas.
  • Las rabietas
  • La agresividad hacia su cuidadora.
  • Los enfados desproporcionados cuando Javier tiene que hacer algo que no quiere.
Se decide intervenir sobre cada una de estas conductas con una técnica distinta de reducción de conductas operantes. A saber:
  • Para reducir las rabietas se usará la técnica de la Extinción, para la agresividad que muestra hacia su cuidadora se empleará la RDO (Reforzamiento diferencial de otras conductas) y finalmente para los enfados desproporcionados se intervendrá utilizando un CR (Coste de Respuesta).
BREVE EXPLICACIÓN DE CADA TÉCNICA

Extinción
Consiste en suprimir el reforzamiento de una conducta que previamente había sido reforzada. 

Es el procedimiento más seguro a medio y largo plazo para reducir conductas operantes desadaptadas, pero para poder emplearlo es necesario controlar al máximo las condiciones del medio.  Es un procedimiento lento.

RDO (reforzamiento diferencial de otras conductas)
Es una de las formas en las que se aplica el RD (reforzamiento diferencial). Consiste en reforzar cualquier conducta distinta de la que se quiere eliminar.

Se trata de un enfoque positivo en el que se prima el desarrollo de una o varias conductas. Suele producir una reducción progresiva de la conducta a medida que se consolidan las conductas alternativas. Su efecto suele ser duradero y su eficacia se potencia si se combina con otras técnicas como la extinción, el TFR, la saciación o la PN.

CR (coste de respuesta)
Consiste en retirar un reforzador de forma contingente cuando se emite una conducta que se desea eliminar. También se denomina "castigo negativo".
Para aplicar esta técnica no es necesario identificar el reforzador que mantiene esta conducta y tampoco es necesario poder controlar o retirar dichos reforzadores.
Se puede aplicar esta técnica cuando no es posible recurrir a la extinción y al TFR. 

EJEMPLO PRÁCTICO

INSTRUCCIONES AL MEDIO FAMILIAR
Antes de la aplicación de estas técnicas se informaráa las personas de su entorno de una forma clara, asegurándonos que entiendan las instrucciones y que están dispuestos a seguirlas.
  • Solicitar el compromiso serio de sus padres, abuelos y cuidadora con la aplicación del programa en todos sus términos.
  • Incidir en que cada técnica debe hacerse de forma contingente a la conducta y consistentemente.
  • Padres, abuelos y cuidadora deben ser tajantes, manteniendo su postura inicial y sin ceder a posibles chantajes emocionales y presiones de Javier.
  • Si cualquiera de estos miembros de su entorno se compromete a dispensar a Javier algún reforzador positivo acordado previamente (como hacerle crêpes de chocolate por hacer algo positivo), deberá, sin excusas y sin dilación realizar lo acordado.
  • Estas personas deben saber que al aplicar la extinción probablemente se producirá un aumento en la tasa e intensidad de la conducta que se quiere reducir. Deben ser conscientes de este efecto y tienen que perseverar en la aplicación de la técnica para que pronto cese ese aumento y se inicie la remisión.
  • Hay que instruirles que es posible que haya una recuperación espontánea de la conducta desadaptada y que, en ese caso, deberán implantar de nuevo el procedimiento hasta que remita de nuevo. En el caso del RDO deberán comproban que se han consolidado las conductas alternativas ya que esto hará menos probable una recaída. 
  • Al aplicar el CR alertar a la familia de que deben vigilar que no se agote la reserva del reforzador para que el niño no siga emitiendo la conducta sin tener consecuencias negativas.Observar constantemente que no se esté reforzando como respuesta alternativa otra conducta desadaptada.
Las rabietas de Javier: técnica de Extinción.
Primero identificaremos el reforzador o reforzadores que están manteniendo la conducta. En el caso de Javier observamos que llora, patalea y grita siempre que se le niega algo. Se comporta de esta manera porque ha aprendido que acabará consiguiendo aquello que quiere. Por lo tanto su comportamiento se mantiene por el refuerzo que le dan sus padres otorgándole aquello que Javier desea.

En segundo lugar nos aseguraremos de que es posible controlar o retirar estos reforzadores. En el caso de Javier esto es factible, podemos retirar dichos reforzadores explicando a sus padres, abuelos y otros cuidadores que NO REFUERCEN su comportamiento dándole aquello que pide. Es fundamental que toda la gente de su entorno esté comprometida y actúe de la misma manera ante los mismos comportamientos del chico.

También es muy importante alertar a todos los interesados de que cuando empecemos a aplicar la extinción se producirá un incremento de la tasa y de la intensidad de la conducta que se pretende reducir, por ello hay que valorar en primer lugar si esto representará algún peligro para Javier o para otras personas. En nuestro caso no parece que haya peligro de dañar a nadie.

Los reforzadores se retirarán SIEMPRE que aparezca la conducta desadaptada. Es algo que tanto familia como cuidadores deben respetar escrupulosamente. Hay que evitar una retirada parcial de reforzadores ya que esto sería contraproducente porque convertiría el procedimiento de extinción en un procedimiento de reforzamiento que consolidaría aún más la conducta negativa.

Es recomendable que junto con la extinción se aplique también el reforzamiento de conductas adaptadas alternativas, a ser posible que sean incompatibles con las que se quieren eliminar. Javier con su comportamiento intenta llamar la atención al máximo, por tanto sus padres, abuelos y cuidadores deberán ignorar al chico cada vez que éste presente las conductas desadaptadas. Continuarán realizando sus propias actividades hasta que el niño se calme y pida las cosas con tranquilidad y educación. Lógicamente, si en este intervalo Javier coge cualquier objeto que pretenda lanzar, deberán quitárselo de las manos y retirarlo de su alcance para evitar que se produzca algún daño.

Una cosa útil, aunque no imprescindible, es decir al niño que a partir de ese momento no se le prestará atención, ni tampoco se le dará aquello que pide aunque monte un escándalo para conseguirlo. El niño debe entender que no conseguirá nada al emitir esa conducta inadecuada.

Advertiremos a los padres y abuelos que es preciso mantener estas condiciones hasta que se observe una reducción importante en las rabietas del niño. Si después de finalizar la intervención se observa algún episodio de recuperación espontánea, se volverá a instaurar el programa hasta que se reduzca de nuevo la conducta indeseada.

Agresividad hacia la cuidadora: técnica RDO.

Para que resulte más efectiva combinaremos la aplicación del RDO junto con otra  técnica llamada Tiempo Fuera de Reforzamiento.
En primer lugar informamos al niño de que vamos a aplicar el programa.

El procedimiento que con el que se va a intervenir es el siguiente:
  • No estableceremos un intervalo temporal definido ya que aparentemente la conducta agresiva del niño está bastante consolidada.
  • Como a Javier le gusta mucho jugar con la consola, proponemos que el reforzador sea darle un tiempo adicional diario de juego con la consola. Además hay que administrar también reforzadores sociales como sonrisas, reconocimiento, etc.
  • El criterio para que Javier obtenga el reforzador será que realice alguna de estas dos conductas en lugar de llorar y pegar a la cuidadora para no ir al colegio: a) aceptar sin rechistar irse al cole cuando la cuidadora le diga; b) estar preparado y listo para salir al colegio cuando se acerque la hora de marcharse sin que nadie se lo diga.
  • Importante que el reforzador se aplique de forma contingente y consistente. La cuidadora siempre dejará que Javier juegue durante el tiempo adicional fijado si el chico por la mañana se ha comportado de alguna de las dos formas indicadas.
  • Durante las dos primeras semanas la cuidadora dará siempre el reforzador, posteriormente se le indicará que el tiempo adicional de forma intermitente. Así conseguiremos que el comportamiento adaptado sea más resistente a la extinción.
  • La RDO la combinaremos con un procedimiento de Tiempo Fuera de Reforzamiento para que la reducción sea más rápida y efectiva. Cada vez que el niño emita su conducta agresiva actuaremos de la siguiente forma:
    • Nunca dejaremos que el niño se quede en casa porque en ese caso estaríamos reforzando su comportamiento desadaptado. Este extremo se le explicará previamente al niño.
    • Sacaremos al niño de la situación, le diremos que vaya a un lugar previamente establecido y que esté sentado sin ningún entretenimiento a su alcance durante unos minutos. Si el niño no responde y sigue con su pataleta, empezaremos a contar el TFR cuando se le pase y nos haga caso.  
Enfados desproporcionados si tiene que hacer algo que no quiere: técnica CR.

En primer lugar buscaremos una serie de conductas alternativas deseables y adaptadas, las cuales queramos instaurar en lugar de las conductas desadaptadas.
Identificaremos varios reforzadores que para Javier sean importantes y que puedan ser retirados inmediatamente después de que emita la conducta indeseada. Con Javier elegiremos los siguientes reforzadores:
  • No podrá ver su serie de dibujos favorita.
  • No jugará el día siguiente con su consola.
  • No irá al parque con sus amigos.
Informaremos a Javier de las conductas indeseadas por las que le serán retirados los privilegios anteriores.
  • Si se enfada por no querer comer lo que se le pone (quiere comer sólo patatas y chocolate), se le retirará su serie de dibujos favorita ese día.
  • Si no respeta el tiempo de juego establecido por sus padres con la consola y monta jaleo, se le penalizará sin jugar con la consola el día siguiente.
  • Los días que monte un espectáculo por no ponerse la ropa que quiere se le retirará el rato de parque después de colegio durante un día.
Al aplicar esta técnica es fundamental respetar la retirada de reforzadores de forma sistemática y continuada. Además es aconsejable, si se puede, eliminar el reforzamiento habitual que tiene la conducta que se quiere reducir. En el caso de Javier es simplemente que le dejen hacer lo que él quiere (comer chuches, vestirse como quiere y pasar el día jugando con el ordenador y la consola).

Para que el procedimiento resulte eficaz hay que desarrollar conductas alternativas para cada una de las inadecuadas. Las alternativas deberán ser convenientemente reforzadas para lograr instaurarlas en el repertorio conductual del chico. Algunos ejemplos pueden ser:
  • Hacer su cama y recoger su habitación se premiará con un rato más de parque ese día y algún reforzador social.
  • Pedir las cosas por favor y amablemente, se recompensará con ir al cine a ver el estreno de una película que le guste a Javier, también se reforzará socialmente.
  • Poner y quitar la mesa se reforzará permitiendo alargar la velada durante 1 hora los viernes para ver junto a sus padres algún programa que le guste más un reforzador social.
 ATENCIÓN: Esta técnica es un procedimiento de castigo y produce frecuentemente conductas emocionales y de contracontrol. Es habitual que la persona intente escapar del agente de CR.


Bibliografía  utilizada

Técnicas de modificación de conducta - Francisco Javier Labrador Encinas.
Apuntes M. G.
Prácticas Técnicas Intervención cognitivo-conductuales M.G.


Autorizo el uso de este material
siempre que se respete mi autoría
y se cite este blog en el lugar en el aparezca.

 






Compartir En Linkedin