lunes, 13 de enero de 2014

BULLYING O ACOSO ESCOLAR

BULLYING O ACOSO ESCOLAR

 Montse García


Definición



La palabra bullying es un anglicismo muy usado en la actualidad que es sinónimo de acoso escolar, con él se designa el proceso de intimidación sistemática en los centros de estudio por parte de ciertos compañeros hacia otro, con el consentimiento del grupo. El acoso escolar sería pues un conjunto de conductas de maltrato, normalmente intencionado, de uno o varios alumnos sobre otro (s), generalmente más débiles en algún sentido (en número, en edad, en fuerza física o en resistencia psicológica), a los que convierten en sus víctimas habituales, los cuales no pueden defenderse por sí mismos de manera eficaz.



El maltrato entre iguales



Muchas veces este complejo fenómeno pasa desapercibido o se interpreta mal por parte de los adultos cuando dicen por ejemplo que "sólo son cosas de niños". No solamente se manifiesta a través de peleas o agresiones físicas, sino que con frecuencia se trata de un conjunto de intimidaciones de diferente naturaleza que dejan al agredido sin respuesta. Por ejemplo:



  • Intimidaciones verbales: insultos, poner motes, sembrar rumores sobre el acosado…
  • Intimidaciones psicológicas: amenazas para atemorizar a la víctima, para lograr algún objeto o dinero o  simplemente para obligar al agredido a hacer cosas que éste no quiere hacer.
  • Agresiones físicas: de forma directa en peleas, propinando palizas o simplemente empujones. Así como también de forma indirecta cometiendo pequeños hurtos o destrozando los materiales personales de la víctima.
  • Aislamiento social: impidiendo al chico o chica participar en alguna actividad, ignorando su presencia y no contando con él o ella para
    realizar actividades normales entre amigos o compañeros de clase.
  • Otros: maltrato por acoso de tipo racista, acoso de tipo sexual, ciberacoso, etc…

Se considera que se produce bullying cuando se dan las condiciones siguientes:
  • Ataques o intimidaciones físicas, verbales o psicológicas.
  • Agresiones hacia la misma persona de forma reiterada y durante un tiempo prolongado.
  • El objetivo suele ser un solo alumno. Se puede ejercer en solitario o en grupo pero se intimida a sujetos concretos. Nunca se intimida al grupo.
  • El agresor establece una relación de dominio-sumisión sobre la víctima, abusando de su poder.
  • La agresión supone un dolor no sólo en el momento del ataque, sino de forma sostenida, ya que crea la expectativa en la víctima de poder ser el blando de futuros ataques.
  • No hay provocación por parte de la víctima.



¿Quién participa en los casos de acoso escolar?



Tendemos a pensar que en las situaciones de maltrato escolar tenemos a una víctima y a un o unos acosadores, sin embargo esto no es así ya que si se mantienen y perpetúan estas situaciones de acoso es precisamente porque los compañeros/as que observan estas agresiones no actúan tampoco para pararlas e incluso los adultos muchas veces no detectan a tiempo que se está produciendo bullying y que hay una víctima indefensa que lo sufre.



Por lo tanto las partes que entran en juego en los casos de acoso escolar son:
  • Una víctima que sufre las agresiones.
  • Uno o varios agresores que ejercen su dominio y hostigan a la víctima.
  • Los compañeros observadores que callan por diferentes razones la situación de bullying, o bien que no logran apoyar debidamente a la víctima para que se detengan las agresiones. Muchas veces el miedo a ser ellos mismos atacados porg los agresores actúa de barrera psicológica para irse apartando paulatinamente de la víctima.
  • Los adultos que bien por negligencia o por no estar debidamente informados pueden no detectar a tiempo la indefensión que está viviendo la víctima.

Es importante que tengamos en cuenta que en un momento dado nuestro hijo o hija podría ser víctima de bullying así como también podría ser el agresor o agresora de alguno de sus compañeros, incluso podría ser uno de los observadores/as que permiten el mantenimiento de estas situaciones. Así es muy  importante que no toleremos que nuestros hijos muestren conductas agresivas contra otros, enseñarles comportamientos más empáticos y asertivos con sus compañeros así como que no tengan miedo de denunciar aquellas situaciones en las que unos compañeros ejercen violencia contra otros.



Algunas pautas de acción para las diferentes partes



En su trabajo “Bullying y Cyberbullying: Programas y estrategias de prevención e intervención desde el contexto escolar y familiar” Maite Garaigordobil Landazabal propone una serie de mensajes y pautas de acción para los diferentes roles que intervienen en los casos de acoso escolar.



MENSAJES, SUGERENCIAS Y PAUTAS DE ACCIÓN PARA LOS ALUMNOS VÍCTIMAS, AGRESORES Y ESPECTADORES



COMO VÍCTIMA

  • En primer lugar es importante reconocerse víctima de maltrato y acoso por parte de los compañeros, pero a la vez no aceptar esa situación y reflexionar sobre cómo buscar soluciones.
  • Es normal que te sientas muy mal, pero ante los agresores es mejor no mostrarse débil ni expresar emociones de sufrimiento (lloros, temblores, miedos…), porque disfrutan viéndote así y eso les motiva a seguir acosando. Intenta no mostrarte preocupado o enfadado.
  • En la medida de lo posible evitar llorar, enfadarte o mostrarle al agresor que te afecta lo que te está haciendo, ya que ello le crea satisfacción.
  • Aunque te sientas mal en ese momento evita mostrar esos sentimientos ante él. Más tarde muestra tus sentimientos a otras personas (a tus padres, a un hermano, a un profesor…) dejándoles claro que lo que te está sucediendo te afecta muy negativamente.
  • Las emociones hay que desahogarlas (con los padres, con los amigos…), no sufras en silencio.
  • No te sientas culpable, “no es por tu culpa”. La violencia no está justificada y es tu derecho vivir en paz y que te respeten. Son los agresores los que tienen un problema, no tú.
  • Ignora al agresor, como si no lo oyeras, ni siquiera lo mires, no le prestes atención. No te enfrentes. Ignora la agresión o di NO de forma tajante, date la vuelta y márchate.
  • No estés solo en los lugares en los que te agreden. Intenta evitar estar solo en los lugares donde tú sabes que el agresor puede acorralarte.
  • No pierdas el control, mantén la calma, cuenta hasta 10, intenta relajarte, usa el humor, idea o imagina respuestas inteligentes o divertidas.
  • Escribe un diario donde recojas con el máximo de detalle quiénes, cuándo, dónde, cómo… te agreden. Cuantos más datos tengas recogidos más fácil te va a resultar explicar tu situación para pedir ayuda y defenderte mejor.
  • No pienses que con el tiempo ya pasará, seguramente empeorará y las consecuencias serán más graves. Si no has podido cortar la situación no esperes más, solo no se resuelve este tipo de conflictos. Busca ayuda. No hay que avergonzarse por eso, al contrario, buscar ayuda implica inteligencia y habilidad para resolver problemas, nadie ha nacido sabiendo cómo resolver conflictos. Pide urgentemente ayuda y cuenta lo que te pasa, a tus amigos, a tus hermanos, a tus padres, al tutor, a algún profesor de confianza, al director del colegio, a otras personas. No eres el primero ni serás el último a quien le ocurra esto, si buscas encontrarás gente que te comprenderá y ayudará.
  • Ante los agresores demostrarás fortaleza si pides ayuda y te ven apoyado, así les costará más agredirte y será más fácil que te respeten.
  • Intenta hacer amigos, los amigos son personas que quieren las mismas cosas que tú, te defienden, y te ayudan cuando lo necesitas, son personas en las que puedes confiar. Para ello da la bienvenida a la gente que quiere unirse a la actividad que tú haces, brinda tu ayuda cuando los demás la necesitan, haz cumplidos a tus amigos, comparte juegos y juguetes, escucha lo que otros tienen que decir, expresa tus opiniones y aporta lo que puedas, presta atención a los sentimientos de tus amigos…
  • No te preocupes, se feliz, imagina que estás en un sitio agradable, qué haces algo que te hace disfrutar, piensa en cosas positivas, intenta cambiar lo que te hace infeliz, valora lo que tienes, desarrolla una actitud positiva, si te comportas como una persona rechazada, el rechazo seguirá
  • No te centres en tu errores, valora tus cualidades y capacidades, siéntete orgulloso de tus logros, perdónate a ti mismo si cometes errores, cambia la forma de verte a ti mismo, deja de evaluarte negativamente…
  • Lo peor es no hacer nada.
COMO AGRESOR

  • En primer lugar, es importante reconocerse agresor y que esta conducta hace sufrir al compañero. Las consecuencias son negativas para todos, nadie gana y todos pierden. ¡Convéncete de que hay que dejar de ser maltratador!
  • Repara lo dañado y sé consecuente aceptando las sanciones cuando hayas cometido alguna falta.
  • Cuando te metas con alguien y te arrepientas, pídele perdón sinceramente, eso te engrandecerá y ganarás respeto como persona. Mejor que te respeten por solidario y buen compañero que porque te tengan miedo.
  • Conciénciate de las consecuencias negativas que acarrea tu conducta para tu propio futuro.
  • Pide ayuda y cuenta lo que te pasa, a tus amigos, a tus padres, al tutor, a algún profesor de confianza, a otras personas. Di que quieres cambiar, no es vergonzoso, esa actitud demuestra valentía y querer ser una gran persona. No eres el primero ni serás el último a quien le ocurra esto, si buscas encontrarás gente que te comprenderá y ayudará.
  • Aprende a controlar tu agresividad, que te enseñe y ayude el/la psicólogo/a o el orientador/a del centro.
  • Aprende a ponerte en el lugar de quien sufre, pide que te hablen de la empatía.
  • Deja de salir con gente que se mete en problemas, busca nuevos amigos o grupos con actividades positivas, vivirás más relajado y mejor contigo mismo.
  • Participa en un programa de intervención y sigue las indicaciones de los profesores y de tu familia, no te quepa duda que lo hacen por tu bien.

COMO ESPECTADOR

  • En primer lugar es importante reconocerse como espectador y tomar conciencia de la influencia que puedes ejercer en las víctimas y en los agresores.
  • Ten en cuenta que las consecuencias negativas también son para ti. Además, hoy la víctima es otro compañero pero la próxima puedes ser tú.
  • No te calles, con tu silencio eres cómplice del sufrimiento de la víctima y del encubrimiento del agresor. Evitar una situación de sufrimiento no es convertirse en chivato sino en solidario y buen compañero.
  • Pide ayuda para cortar la situación, aunque la víctima no sea tu amigo, no permitas más sufrimiento. Habla de la situación con los amigos, con la familia, con los profesores… No tengas miedo a las represalias del agresor, cuanta más gente sepa lo que está sucediendo más protegido estarás.
  • Intenta formar un grupo solidario y apoyaros mutuamente actuando en conjunto. No merece la pena ser amigo de gente con conductas negativas y que te pueden meter en problemas.
  • Muestra tu valentía, habla con la víctima mostrándole tu apoyo y solidaridad, y habla con el agresor diciéndole que no estás de acuerdo con su actitud.
  • Con tu comportamiento cotidiano sé ejemplo de buen compañero solidario y muestra rechazo hacia las conductas intimidatorias.
  • Participa activamente en las actividades de convivencia y antibullying que se puedan realizar en tu centro educativo.




Por último quisiera recomendar a todos los padres y madres que estén atentos a cualquier señal que pueda indicarles que su hijo o hija estén sufriendo una situación de acoso en el colegio. Muchos niños y jóvenes temen hablar con los adultos por temor a las represalias. Estas situaciones provocan un gran sufrimiento en los menores y pueden acarrear consecuencias graves.

Asimismo también todos los adultos (padres, profesores, monitores, etc.) en algún sentido debemos sentirnos responsables de lo que está ocurriendo así que nuestra tarea también es educar a los niños y jóvenes a que aprendan a rechazar este tipo de violencia que tan dañina es para nuestra sociedad.






Bibliografía

Bullying. factores de riesgo y consecuencias clinicas - Autor: Aguilar Maya, Tomás

“Bullying y Cyberbullying: Programas y estrategias de prevención e intervención desde el contexto escolar y familiar” - Maite Garaigordobil Landazabal


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2 comentarios:

psicologo barcelona dijo...

Que buen artículo, muy bien explicado. Además me gustan sobre todo los consejos que das a las víctimas. Lo peor es que los niños - adolescentes se sienten muy perdidos, faltos de ayuda y sin saber como actuar. Tener estos tips, aunque les cuesten de llevar a cabo, al menos son una ayuda y una directriz hacia dónde actuar.
Felicidades!

Montse Garcia dijo...

Agradezco muchísimo tus comentarios sobre el artículo. Considero que es un tema muy preocupante y que afecta a muchos niños y jóvenes hoy día por lo que debemos esforzarnos en concienciar a la gente de que todos somos responsables de algún modo y también podemos hacer cosas para minimizarlo.

Un abrazo
Montse