miércoles, 20 de junio de 2012

IE: DESARROLLO COMPETENCIAS EMOCIONALES

AUTOESTIMA Y AUTOEFICACIA

Autora: Montse García


Nadie puede hacerte sentir inferior, sin tu consentimiento” Roosevelt

Autoestima y autoeficacia son dos constructos muy interesantes y conocidos en psicología, sin embargo ¿cuántas personas seríamos capaces de establecer una diferencia entre ambos conceptos? ¿sabemos distinguirlos?

Una forma sencilla de reconocer cada uno de los términos es la siguiente:
  • Autoestima. Es una percepción emocional que las personas tienen sobre sí mismas.
  • Autoeficacia. Es una creencia o cognición. Es un mecanismo cognitivo que media entre el conocimiento y la acción y que determina, junto con otras variables el éxito de las propias acciones.
Pero estos rasgos diferenciadores no son suficientes para ayudarnos a conocer cada concepto, por ello será conveniente ahondar en cada uno de ellos.

LA AUTOESTIMA

Las personas nos formamos una idea de cómo querríamos ser, es decir, el ideal de nosotras mismas.  Pues bien, podemos llamarle autoestima a la percepción subjetiva de la discrepancia que encontramos entre el concepto ideal que tenemos de nosotros mismos y nuestro concepto real.

Nuestra autoestima varía continuamente a medida que el concepto real se va aproximando o alejando del concepto ideal. 

Las personas con una elevada autoestima son más seguras de sí mismas y conscientes de su valor esencial. Por tanto, son capaces de soportar de un modo más sereno y sin grandes alteraciones un feedback negativo referido a determinadas actividades concretas, ya que sienten que esto no afecta al valor global que se atribuyen a sí mismos como individuos.

En cambio, las personas con baja autoestima tenderán a percibir cualquier crítica como un indicador más del deficiente valor que se atribuyen a sí mismas. Una estrategia patológica que utilizan las personas con baja autoestima para sentirse bien con ellas mismas es criticar e insistir en los aspectos negativos de los otros.

LA AUTOEFICACIA


Es la creencia sobre la capacidad que tenemos de realizar una conducta con éxito. La confianza en uno mismo está íntimamente ligada a la autoeficacia.

Dice Bandura que las personas autoeficaces afrontan los desafíos pero quienes dudan de su capacidad la mayoría de las veces ni siquiera lo intentan, aunque si lo hicieran pudieran lograrlo. Es por ello que la autoeficacia puede incluso predecir mejor el rendimiento que el nivel real de habilidad que tiene una persona.

La autoeficacia influye sobre los procesos cognitivos, motivacionales, afectivos y de elección. Hace que el empleado se sienta más seguro y menos vulnerable, conciba las demandas como retos e interprete los errores como parte indispensable de un proceso de aprendizaje y adaptación, no como una señal de incompetencia. 

Los trabajadores con alta autoeficacia se sienten menos ansiosos, porque al manejar las tareas tienden a procesar positivamente la información, perciben control sobre la situación, anticipan estrategias activas y desarrollan conductas para transformar la realidad en el sentido deseado.

Bandura, desde su Teoría Social Cognitiva, nos dice que las creencias de autoeficacia pueden desarrollarse de cuatro formas.
  • Ejecución con logro.
  • Aprendizaje vicario.
  • Persuasión social.
  • Activación emocional.

REFLEXIÓN FINAL

Si trabajamos nuestra Inteligencia Emocional y conseguimos incrementarla, ¿en qué modo se beneficiarán nuestra autoestima y autoeficacia de ello?

Bibliografía
El nuevo mercado laboral: estrategias de inserción y desarrollo profesional - Palací Descals, Francisco José ; Moriano León, Juan Antonio ;



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