miércoles, 29 de mayo de 2013

SÍNDROME DOWN. RELACIONES AFECTIVAS Y SEXUALIDAD

RELACIONES AFECTIVAS Y SEXUALIDAD. SÍNDROME DE DOWN.

Autora: Beatriz Garvía Peñuelas
Edición: Katy Trias Trueta


Publicado con el expreso consentimiento de la autora Beatriz Garvía Peñuelas. Muchas gracias Beatriz por esta estupenda publicación y por compartirla con todos nosotr@s ¡¡¡

 
Introducción

La vida afectiva y sexual de las personas con síndrome de Down está sometida a una serie de mitos, prejuicios y fantasmas que inquietan a familias y profesionales. Pero no dejan de ser eso: prejuicios y miedos, porque la sexualidad de la persona con síndrome de Down es sexualidad humana, no es una sexualidad especial. La sexualidad y la afectividad son dimensiones de la personalidad que están presentes en el comportamiento, son funciones biológicas y afectivas y no existen diferentes sexualidades. Todos somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos. Cuando un niño nace se le pone un nombre que corresponde a un sexo biológico y que va a determinar su posicionamiento en el mundo. La sexualidad existe por sí misma y se expresa como parte integrante de la personalidad. Las necesidades afectivo-sexuales mediatizan las relaciones que se establecen a lo largo de la vida. Esto también es válido para las personas con síndrome de Down.
 
Sin embargo, lo que concierne a la sexualidad de las personas con síndrome de Down nos parece especial y resulta difícil pensar con criterios de normalidad. Abordar el tema de la sexualidad de la persona con discapacidad es complicado porque es difícil ser objetivo: cualquier alusión a su sexualidad nos remite a la nuestra, a nuestros propios fantasmas y ansiedades.
 
Existen conflictos o dificultades en la sexualidad de las personas con síndrome de Down pero la mayoría derivan de la falta de información, de la inmadurez y de fi jaciones o alteraciones en el desarrollo psicoafectivo. La manera de vincularse de las personas con síndrome de Down y la intensidad o las características del vínculo que establecen con otras personas no dependen tanto de la discapacidad intelectual o del genoma como de los aspectos emocionales o de los estímulosque reciben. En las difi cultades con la sexualidad también influye la falta de educación y de información, el tratamiento infantilizante que permite muestras de atención inapropiadas y que pueden generar rechazo (saludar con un beso a desconocidos cuando no tienen edad de hacerlo, etc.) y la no diferenciación entre lo público y lo privado, entre lo íntimo y lo que no lo es.
 
El objetivo de este libro es ofrecer herramientas de todo tipo para poder entender, abordar y posicionarse ante la sexualidad de las personas con síndrome de Down y también para reflexionar acerca de la ansiedad que produce el tema en familias y profesionales. Abordaremos las relaciones afectivas, la respuesta sexual, las dificultades en el abordaje, la educación sexual, los aspectos legales, la familia, etc., pero, sobre todo, cómo vive la sexualidad la persona con síndrome de Down.

Os dejo un enlace desde el que podéis descargar gratuitamente esta estupenda publicación.


Montse García


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