domingo, 13 de julio de 2014

EL ATAQUE DE PÁNICO

EL ATAQUE DE PÁNICO


Montse García

Pánico es una palabra de origen griego que deriva del dios griego Pan (o Panikos). Éste era el dios del bosque y los pastores y se disfrazaba para ocultar su identidad y asustar con bromas terroríficas a los incautos, sus bromas provocaban “pánico”. 

La denominación de ataque de pánico o crisis de angustia se emplea generalmente para denominar la experiencia de aparición súbita de intenso miedo que se acompaña con síntomas fisiológicos. Son muchas las personas que en un momento u otro de su vida han experimentado una crisis de pánico.

Objetivamente tener un ataque de pánico no es peligroso para la persona que lo sufre, aunque sin embargo estos accesos de pánico conllevan un sentimiento de peligro o de muerte inminente y de una urgente necesidad de escapar. Las personas que lo experimentan muchas veces creen que están a punto de morir, que les va a dar un infarto o una trombosis e incluso temen perder el control y volverse locas.

¿A qué llamamos ataque de pánico?

Según el DSM-IV-TR (American Psychiatric Association) un ataque de pánico o crisis de angustia consiste en un periodo discreto de intenso miedo, aprensión, terror o malestar que va a acompañado frecuentemente por una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso de escapar y durante el cual aparecen cuatro o más de los siguientes síntomas y alcanzan su máxima intensidad en los primeros 10 minutos:


-Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca.
- Sudoración.
-Temblores o sacudidas.
- Sensación o falta de aliento.
- Sensación de atragantarse.
- Opresión o malestar torácico.
- Náuseas o molestias abdominales.
- Inestabilidad, mareo o desmayo.
-Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo).
- Miedo a perder el control o volverse loco.
- Miedo a morir.
- Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo).
- Escalofríos o sofocos.

Un fenómeno característico del ataque de pánico documentado por Barlow (1988) es su omnipresencia ya que la mayor parte de los pacientes afectados con trastorno de ansiedad, sea cual sea el tipo, ha tenido o tiene experiencias de ataques de pánico. Sin embargo destaca también el hecho de que la crisis de pánico es común también en la población no clínica (sin trastornos de ansiedad).

Hoy día la mayoría de los estudiosos y expertos en este tema asumen que sólo el primer ataque de pánico es auténticamente espontáneo e inesperado, si se dan más ataques lo más probable es que estén disparados por algún tipo de asociación que hace el sujeto y de la que éste pueda ser más o menos consciente.

Por otra parte, mencionaré de forma breve que existe otra categoría relacionada llamada Trastorno de Pánico, la cual para ser diagnosticada según también el DSM-IV-TR, requiere que el sujeto, entre otras cosas, haya tenido ataques de pánico inesperados recurrentes.

El círculo vicioso del pánico

La ansiedad es una reacción normal y adaptativa de la que disponemos todos los seres humanos para ponernos a salvo cuando tenemos que afrontar algún peligro. Así, la crisis de pánico o estado de ansiedad aguda sería una reacción automática y refleja, cuyo objetivo es ayudarnos a sobrevivir (huyendo, atacando, buscando ayuda, etc.) , y que se pone en marcha cuando percibimos un peligro grave e inminente.
Lo que representa un problema para nosotros es cuando esa reacción automática y refleja de alarma se pone en marcha sin que exista un peligro real (falsas alarmas). Nuestro cuerpo se prepara para “defenderse” y para ello se producen una serie de cambios NORMALES en estos casos tales como: calor, sofoco, sudor, escalofríos, ver “lucecitas”, temblor, dificultad para pensar normalmente, nauseas, cansancio, opresión en el pecho, etc… Y cuando todo esto ocurre la persona que lo experimenta piensa que estas sensaciones son peligrosas para ella, lo cual aún activa más el sistema de alarma, y, por tanto, las sensaciones y el miedo aumentarán.



Todo podría empezar el día en que se experimenta el primer ataque de pánico. En este momento pudo ocurrir algo que influyese en que tus sensaciones internas fueran más fuertes de lo habitual (por mayor estrés, estar muy nervioso, haber tomado algún tóxico, etc.). También se han podido dar circunstancias personales que hayan influido en que hicieras una primera interpretación catastrófica de las sensaciones internas que notaste, y que dicha interpretación se mantuviese en el tiempo. Por ejemplo es algo muy común que hayamos oído que alguien que conoces haya tenido una enfermedad grave cuyos síntomas son similares a las sensaciones que tú notaste al inicio de tu primer ataque.
 
Así, después de este primer ataque que fue una experiencia aterradora para ti, puedas quedar convencido de que tienes una enfermedad, física o mental, muy grave y cuyos síntomas pueden reaparecer en cualquier momento.

A partir de ese momento, empiezas a autoobservarse continuamente en busca de cualquier señal interna. Al focalizar tu atención hacia las sensaciones sentidas es más fácil que notes que algo pasa en tu cuerpo, y si notas alguna sensación se puede volver a activar tu creencia de que estás en peligro activando tu organismo y poniendo en marcha el círculo vicioso que te puede llevar a un nuevo ataque de pánico.

No es peligroso

Los ataques de pánico no representan ningún peligro para la persona. No pueden dañar tu salud física, ni mental, ni tampoco pueden hacer que pierdas el control. La reacción de pánico tiene como misión proteger a tu organismo del peligro y no puede hacerte daño.

Si en los momentos en que experimentas un ataque de pánico estuvieses ante un peligro real, todas esas reacciones y cambios de tu organismo te ayudarían a ponerte a salvo, huyendo, atacando o buscando ayuda.

De ahí la importancia de comprender de que hacer interpretaciones catastrofistas de las sensaciones que percibes en tu cuerpo es lo que ayuda a que vuelva a surgir otro ataque de pánico.

Qué hacer cuando tienes un ataque de pánico.

Tener ataques de pánico puede representar un importante problema para algunas personas ya que les produce un gran sufrimiento y les puede llegar a condicionar mucho su vida. En estos casos es recomendable que acudir a un psicólogo para que ponga en marcha la intervención apropiada en este tipo de casos.
No obstante, al objeto de poder manejar un ataque de pánico si éste aparece, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
  • Intenta no asustarte porque las sensaciones que experimentas no son peligrosas para ti, ni te vas a volver loco.
  • Si sientes que estás a punto de sufrir una crisis de pánico, antes de que empiece, intenta distraer tu atención concentrándote en cualquier objeto que tengas delante o habla con alguien que tengas cerca.
  • Si ya estás teniendo el ataque, piensa que, aunque es muy molesto, no resulta peligroso para ti.
  • Intenta calmarte y evitar los pensamientos negativos. Aprende a parar estos pensamientos en su inicio. Practica en casa el decirte “stop” o “para”, o “basta” cuando pensamientos no deseados invadan tu mente.
  • Si estás hiperventilando (respiración superficial y rápida), procura no asustarte, no es peligroso. En este momento debes tratar de restablecer la respiración normal, hay varias fórmulas para lograr esto:
  • La más conocida es ponerse una bolsa en la boca y nariz y respirar en ella, esto favorece la regulación del nivel de CO2. Lo usual es hacer cinco respiraciones en la bolsa y dos fuera y repetir hasta que pase el ataque.
  • Si no tienes bolsa haz lo mismo poniendo utilizando tus manos y poniéndolas ahuecadas en tu nariz y boca.
  • También puedes intentar hacer respiraciones profundas inspirando e intentando retener unos segundos el aire y luego espirándolo tantas veces como lo necesites.
No dejes de hacer lo que estabas haciendo, una crisis de pánico no te hará perder el conocimiento ni te producirá desmayo. Si sigues haciendo cosas será más fácil que alejes los pensamientos negativos.
Tal y como he dicho anteriormente, si estos ataques de pánico se vuelven recurrentes y te producen malestar es posible que estés sufriendo un trastorno de pánico por lo que la mejor opción sería acudir a un profesional de la psicología a que te ayude a solucionar este problema.

Bibliografía
DSM-IV.TR – APA
AGORAFOBIA Y PÁNICO – Arturo Bados López
MANUAL PSICOEDUCATIVO PARA EL CONSULTANTE DE TRASTORNO DE PÁNICO – Lic. Lorena Frangella / Lic. Mónica Gramajo.
MANUAL DE PSICOPATOLOGÍA , VOLUMEN II, ED. REVISADA – Amparo Belloch, Bonifacio Sandín y Francisco Ramos.
EL TRASTORNO DE PÁNICO, MANUAL PARA EL PACIENTE – Lic. Marcelo Agustín Mombelli.
QUÉ HACER ANTE UN ATAQUE DE PÁNICO – Siquia – www. Siquia.com
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jueves, 26 de junio de 2014

GUÍA: CONSEJOS PSICOLOGÍA PARA ENFERMOS Y FAMILIARES DE ENFERMEDAD PARKINSON

CONSEJOS SOBRE PSICOLOGÍA PARA PACIENTES CON ENFERMEDAD DE PARKINSON Y SUS FAMILIARES

M. Cruz Crespo Maraver
Psicóloga
Àngels Bayés
Neuróloga
Unidad de Parkinson
Centro Médico Teknon


En la enfermedad de Parkinson, es importante reconocer los síntomas psicológicos y neuro-psiquiátricos, tales como los trastornos del estado del ánimo, la ansiedad, los estados psicóticos (delirios y alucinaciones), o los trastornos sexuales porque son muy frecuentes y repercuten en la calidad de vida.

Esta guía está elaborada mediante preguntas que habitualmente se plantean afectados de enfermedad de Parkinson y sus familiares. A través de ella se intenta aclarar algunas dudas respecto a los problemas emocionales y neuro-psiquiátricos asociados a la enfermedad, así como en relación a algunos recursos de ayuda psico-social.

Dicha información debe ser completada por los profesionales que atienden a cada uno de los pacientes y sus familiares de forma individualizada.

A continuación dejo un link para bajar esta útil guía.


Montse García


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jueves, 19 de junio de 2014

CUENTO: EL ÁGUILA Y EL HALCÓN

EL ÁGUILA Y EL HALCÓN.

 Leyenda sioux


Cuenta una vieja leyenda sioux que una vez llegó hasta la tienda del brujo más viejo de la tribu una pareja de enamorados de la mano: Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.

- "Nos amamos", empezó el joven.

- "Y nos vamos a casar", dijo ella.

- "Y nos queremos tanto que tenemos miedo."

- "Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán."

- "Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos."

- "Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte."

- "Por favor", repitieron, "¿hay algo que podamos hacer?"

El viejo los miró y le emocionó verles tan jóvenes, tan enamorados...

- "Hay algo...", dijo el viejo después de una larga pausa. "Pero no sé... es una tarea muy difícil y sacrificada."

- "No importa", dijeron los dos.

- "Lo que sea", ratificó Toro Bravo.

- "Bien", dijo el brujo. "Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola sin más armas que una red y tus manos, y deberás
cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Luego deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena."

- "Y tú, Toro Bravo", prosiguió el brujo, "deberás escalar la Montaña del Trueno y, cuando llegues a la cima, encontrar la más brava de todas las águilas y, solamente con tus manos y una red, atraparla sin herirla y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta... ¿Habéis comprendido?"

La pareja asintió y el anciano chamán hizo un gesto indicando que no tenía más que decir. Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur. El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.

El viejo les pidió que, con mucho cuidado, las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron, ante la aprobación del viejo, los pájaros cazados. Eran verdaderamente hermosos, sin duda lo mejor de su estirpe.

 - "¿Volaban alto?", preguntó el brujo.

- "Por supuesto, como lo pediste... ¿y ahora?", preguntó el joven. Esperamos un sacrificio, ¿hemos de matarlos, qué hemos de hacer?"

- "No", dijo el sabio anciano. "Haced lo que os digo. Tomad las aves y atadlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero. Cuando las hayáis anudado, soltadlas y que vuelen libres."

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse en el suelo. Unos minutos después, frustradas, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

- "Este es el conjuro. Jamás olvidéis lo que habéis visto. Sois como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a hacerse daño el uno al otro. Si queréis que vuestro amor perdure volad juntos pero jamás atados".

Montse García

En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su Maestro: «Siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado» El Maestro le replicó: «¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de dártela?»


Bibliografría

Extraído del blog "Los Cuentos que yo cuento"

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lunes, 9 de junio de 2014

TEST DE PROCRASTINACIÓN

TEST DE PROCRASTINACIÓN


Fuente: webconsultas.com





¿Eres un procrastinador?, ¿una de esas personas que siempre encuentra una excusa para dejar todo para más tarde, para postergar sus tareas del día a día, tanto las importantes como las más banales? Descúbrelo con este test de procrastinación entrando a este link de Webconsultas.com

TEST DE PROCRASTINACIÓN



Para corregir el resultado obtenido te dejo este link donde te explican cómo puntuar y corregir el test.



Montse García










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martes, 3 de junio de 2014

YO PROCRASTINO, TÚ PROCRASTINAS...

YO PROCRASTINO, TÚ PROCRASTINAS






PROCRASTINAR
 
Del latín procrastinare. Diferir, aplazar, posponer.
 
Es la acción o el hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

Aunque a la mayoría nos parece un "palabro" extraño esto de procrastinar, muchas personas nos vemos reflejados en esta definición, al menos en algunos momentos de nuestras vidas. ¿Quieres saber algo más sobre la procrastinación? ¿Desearías ser más efectivo y no postergar tanto las cosas? 

Bájate esta pequeña y práctica guía y sigue sus consejos.



En la próxima entrada dejaré un test que podéis realizar para ver vuestro nivel de procrastinación.....


Montse García


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